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Ayudando a detener la propagación de enfermedades

Ayudando a detener la propagación de enfermedades

Durante la crisis del Ébola, la medicina y los equipos de protección salvan vidas

Cuando el equipo de asistencia de emergencias de AmeriCares comenzó a trabajar en mayo de 2014 para combatir el Ébola, la situación en África occidental era sombría: la escasez de medicamentos, equipos de protección y capacitación ponían en riesgo la vida de los pacientes y de los trabajadores de la salud.

Los trabajadores de salud lucharon por controlar el brote más grande de Ébola de la historia, que mató a más de 11,000 personas e infectó a 28,000. Entre las víctimas 507 eran trabajadores de la salud; los mismos médicos y enfermeras tan necesitados para atender a los enfermos.

Más de un año después de que AmeriCares respondió por primera vez al brote de Ébola, la enfermedad ya no estaba fuera de control. El 3 de septiembre de 2015, Liberia fue declarada libre del virus; a partir del 29 de septiembre de 2015, Sierra Leona inició una cuenta regresiva de 42 días para también declarar que estaba libre del virus, mientras que en Guinea continuaron surgiendo casos, aunque a un ritmo mucho menor que en los meses anteriores.

Para proteger a los trabajadores de la salud y prevenir la propagación de infecciones, AmeriCares proporcionó medicamentos y equipos de protección a más de 100 socios en Liberia, Guinea y Sierra Leone, y envió cajas de medicamentos y suministros como guantes, máscaras y batas. AmeriCares también reclutó personal médico para trabajar en una unidad de tratamiento del Ébola construida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y dirigida por la Organización Internacional para las Migraciones en Buchanan, Liberia. AmeriCares proporcionó los medicamentos y suministros que necesitaban más de 600 trabajadores de la salud en tres centros de Ébola en Liberia, para tratar y atender a pacientes infectados durante seis meses.

AmeriCares ahora opera oficinas y almacenes en Monrovia y Buchanan, Liberia, y cuenta con personal que implementa programas de seguridad para trabajadores de la salud en Sierra Leona. En el condado de Grand Bassa, Liberia, AmeriCares está trabajando junto con los funcionarios de salud del condado para mejorar los servicios de salud, especialmente para madres y niños.

“AmeriCares está comprometida a ayudar a África Occidental a recuperarse de la crisis del Ébola”, dijo Michael J. Nyenhuis, Presidente y CEO de AmeriCares. Al capacitar a los trabajadores de la salud y proporcionar medicamentos y equipos a los hospitales, AmeriCares está trabajando para reconstruir y fortalecer los sistemas de salud que brindan atención médica básica en este momento y responder de manera efectiva durante futuras crisis de salud.

Con el cuidado adecuado, un bebé puede sobrevivir al Ébola
Cuando una niña pequeña de 18 meses llegó a la unidad de tratamiento del Ébola en Sinje, Liberia, en febrero, permaneció inconsciente durante cuatro días. Mientras el personal cuidaba a la bebé, se preocupaban porque es poco común que los niños de esta edad sobrevivan al Ébola.

Limitados por el tiempo que podían pasar con la bebé, vistiendo el equipo de protección completo, los médicos tenían que observar a la pequeña paciente a través de las cámaras de seguridad. “Nunca estábamos seguros de si estaba respirando o no, así que hacíamos zoom en su estómago para ver si estaba subiendo y bajando”, dijo el Dr. David Wasambla, coordinador médico del centro de tratamiento. AmeriCares proporcionó medicamentos y suministros a la unidad de tratamiento de Ébola de Sinje, incluidos los fluidos críticos que la niña recibió por vía intravenosa; la unidad de tratamiento fue dirigida por la Organización Internacional para las Migraciones.

La madre de la pequeña estaba internada en otro centro de atención para el Ébola y al personal médico le preocupaba que la niña extrañara las caras y el contacto físico de las personas. Hasta que un día una sobreviviente del Ébola, con inmunidad al virus, intervino. “La sobreviviente sostuvo a la bebé sobre su pecho, piel con piel”, dijo la Dra. Wasambla. Finalmente, Isatu, la madre de la niña, fue llevada en ambulancia para reunirse con su hija. Ambas comenzaron a recuperarse. Cuando la madre y la hija dieron negativo al Ébola, el personal aplaudió con alegría. “Tener un sobreviviente de 18 meses es poco común”, dijo la Dra. Wasambla.“ Es algo increíble. Sentimos que hemos hecho algo bueno”.

Las donaciones de Clorox fueron críticas para combatir el Ébola
Entre los servicios de emergencia de AmeriCares para las víctimas del brote de Ébola se encontraba una generosa donación de blanqueador concentrado de Clorox. Los suministros donados por Clorox fueron utilizados por los socios de AmeriCares en Liberia, Sierra Leona y Guinea. El blanqueador fue fundamental para proteger a los trabajadores de la salud contra la infección al tratar a los pacientes con Ébola. Los productos también se utilizaron para reabastecer los hospitales e instalaciones de salud cuyos suministros se vieron afectados una vez que el virus se propagó.

Agradecemos a Clorox por su compromiso con este esfuerzo crítico de ayuda humanitaria y la sólida asociación que hemos construido durante el año pasado. El apoyo de Clorox consistió en nueve envíos de blanqueador donado por un valor de $ 130,000 para los esfuerzos de ayuda a las víctimas de emergencia de AmeriCares. Clorox continúa ayudando a AmeriCares a cumplir su compromiso de salvar vidas y construir futuros más saludables para personas en crisis.